KINENT
Lic. Christian Castro · Kinesiología y Fisiatría
Para quien aprieta los dientes de noche

Te despertás con la mandíbula dura.
Y ya te acostumbraste.

La placa te protege los dientes. No te saca la tensión. Son dos cosas distintas, y nadie te lo explicó.

Esto es la otra: siete días para aflojar la mandíbula y el cuello, con una rutina de cinco minutos que hacés en tu casa, a la hora que puedas.

Empezá por saber por qué día te toca arrancar ↓
Christian Castro, licenciado en kinesiología, de pie.
Lic. en Kinesiología y FisiatríaProfesional matriculado
Docente universitario de AnatomíaProfesor en Educación Física
Enfoque humano e integralDesde la camilla hasta el movimiento
Si te pasa esto

Ninguna de estas cosas es normal. Pero te acostumbraste a todas.

  • Te levantás con la cara cansada y la mandíbula dura, como si hubieras hecho fuerza toda la noche.
  • Te duele la cabeza y empieza en la nuca. O en las sienes.
  • A la tarde se te carga el cuello y ya lo das por hecho.
  • Te descubriste apretando los dientes en pleno día, sin darte cuenta.
  • Llegás a la noche sin energía, pero cuando te acostás no te podés aflojar.
  • Y a las siete de la tarde saltás por cualquier cosa con los tuyos. Después te sentís pésimo.

Te dijeron quince veces “bajá un cambio”.
Nadie te explicó cómo se hace.

Cráneo con los músculos de la mandíbula iluminados.
Por qué gastaste y seguís igual

La placa hace bien su trabajo. Su trabajo es otro.

Lo que sí hace la placa

Te protege el diente

Se pone en el medio para que la fuerza no te desgaste el esmalte ni te fisure una pieza. Para eso está y para eso funciona. Tu odontólogo hizo lo que había que hacer.

Lo que la placa no toca

La fuerza sigue estando

El músculo sigue apretando igual. Por eso te seguís levantando con la cara dura, con dolor de cabeza y con el cuello cargado, aunque no se te rompa ningún diente.

La mandíbula no se afloja porque se lo pidas.
Se afloja cuando le bajás el aviso al sistema nervioso.

El método

Siete puertas para bajar ese aviso. Una por día.

No son siete rutinas sueltas. Es un orden: cada día abre una puerta distinta y la del día anterior te la deja más fácil.

Adentro del día 2

Cada movimiento, paso a paso.

No hay dibujos ni fotos de banco. Las fotos del libro son de Christian haciendo lo mismo que te va a pedir a vos.

Christian haciendo el automasaje del masetero con los dedos.
El maseteroEl músculo que aprieta. Dónde está y cuánta presión es suficiente.
Christian trabajando el músculo temporal a los costados de la cabeza.
El temporalEl que hace que el dolor de cabeza arranque en las sienes.
Christian soltando la carga de cuello y hombros.
El cuello y los hombrosLa carga que sube y termina en la mandíbula.
Christian evaluando la mandíbula de un paciente en la camilla.
Y una página que casi nadie escribe

Cuándo esto se evalúa tocando

Hay una página entera dedicada a decirte cuándo el libro no alcanza: qué señales significan que esto hay que verlo en persona, y qué no se resuelve con ningún material a distancia.

Está adentro del e-book porque es verdad, no porque venda. Un profesional que solo te dice lo que puede hacer, y nunca lo que no, te está vendiendo algo.

Treinta segundos

¿Por qué día te conviene arrancar?

Cinco preguntas del autotest que abre el libro. Contestalas y te digo por dónde empezar la semana.

La pregunta honesta

“¿Esto no está gratis en YouTube?”

Los ejercicios sí. El orden no. En YouTube hay cuatrocientos videos sueltos y ninguno te dice cuál te toca hoy, cuánto, ni cuándo parar.

  Videos sueltos Semana Antiestrés Consulta con Chris
Te dice por dónde empezarNoSí, con un autotestSí, evaluándote
Tiene un orden de siete díasNoSíSe arma para vos
Te dice cuándo pararCasi nuncaSí, señal por señalSí
Lo firma un matriculadoA vecesSí, con matrículaSí
Te tocan y te corrigenNoNo, y el libro lo diceSí
Lo hacés a las once de la nocheSíSíNo, es con turno
Christian Castro sentado, respirando.
Quién te lo escribe

Christian Castro

Licenciado en Kinesiología y Fisiatría, profesor universitario en Educación Física y docente de Anatomía. Atiende hace años con una formación amplia y un enfoque humano e integral. Esto no salió de un curso.

Su interés por estudiar a fondo el sistema nervioso empezó después de superar una etapa difícil: estrés acumulado, hormigueos y dolores en el cuerpo por ansiedad. Hoy transmite lo que aprendió para ayudar a otras personas. Por eso el libro está escrito como se lo explicaría a alguien sentado enfrente, no como un apunte.

Christian trabajando el cuello de un paciente en la camilla.
Christian evaluando la zona cervical de un paciente.
Antes de que lo compres

Lo que esto no te va a hacer

Lo escribo acá arriba y no en la letra chica, porque si lo comprás esperando otra cosa vas a sentir que te vendieron humo. Y no.

Lo que recibís

No es un PDF más para guardar en el celular

Es material para usar. El libro se lee una vez; las tres hojas se imprimen, se pegan y se escriben encima.

Tapa del e-book Semana Antiestrés, de Christian Castro.
El e-book · 48 páginas · el Día 2 entero de mandíbula y cuello
Y las tres hojas para imprimir
La tarjeta de pausas, hoja para imprimir.
La tarjeta de pausas
Cinco movimientos para hacer en la silla. Se pega al costado del monitor.
La bitácora de los 7 días, hoja para imprimir.
La bitácora de los 7 días
Anotás cómo dormiste y cuánto te dolió. A los siete días ves la bajada.
La hoja Qué hacer si, para imprimir.
Qué hacer si…
Seis situaciones resueltas: las tres de la mañana, las sienes, el cuello duro.
El e-book completo + las 3 hojas
$19.900

Un solo pago. Te llega por WhatsApp, hoy mismo.

Quiero la Semana Antiestrés

Se abre WhatsApp con el mensaje ya escrito. Del otro lado contesta Christian.

Lo firma un matriculado
Dice lo que no puede hacer
Lo que suelen preguntar

Preguntas

Ya me hice la placa y sigo igual. ¿Esto es más de lo mismo?

No, porque trabaja sobre otra cosa. La placa se pone entre los dientes para que la fuerza no te rompa el esmalte: trabaja sobre el diente. Acá el trabajo es sobre el músculo y sobre el aviso que lo mantiene contraído. Son dos capas distintas del mismo problema, y por eso una no reemplaza a la otra: conviven.

¿Cuánto tiempo por día me lleva?

Cinco minutos, y hay un protocolo específico para el día que no tenés ni eso. Está pensado para hacerse a las once de la noche, con el cansancio encima, sin cambiarte y sin equipo.

¿Y si me lastimo?

Todo el material es de introducción y va con progresión. Y lleva una regla que se repite en cada día: si duele, ese no es tu ejercicio de hoy. Hay señales escritas para cada movimiento que te dicen cuándo frenar, y una página entera sobre cuándo esto hay que verlo en persona en vez de seguir por tu cuenta.

No sé si voy a poder sostenerlo.

Por eso el kit trae la bitácora y la tarjeta de pausas. La bitácora se llena en quince segundos y a los siete días te muestra en papel si bajó o no. La tarjeta se imprime y se pega donde trabajás: no depende de que te acuerdes.

¿Cómo lo recibo?

Le escribís por WhatsApp, coordinan el pago y te lo manda por ahí mismo, el mismo día. Son cuatro archivos: el e-book y las tres hojas. Quedan en tu teléfono para siempre y las hojas se pueden imprimir en cualquier lado.

Tengo una consulta antes de comprar.

Escribile igual. El mismo botón abre WhatsApp y del otro lado está él, no un bot.

Quiero la Semana Antiestrés · $19.900